Por el Dr. Carlos Santo. MS. NMD.

Algunos médicos, si no es que muy pocos, consideran medir los niveles de estrógeno (a veces conocido como Estradiol) en los hombres como parte de los análisis médicos, pues tradicionalmente, sólo se considera como una importante variable en la salud de la mujer. Sin embargo, el estrógeno juega también un papel crucial en los procesos de salud y enfermedad en los hombres.

En mí práctica médica, casi diario veo niveles de estradiol bastante elevados en mis pacientes masculinos. El aumento de estradiol, en mi opinión, es un factor tan importante como lo es la enfermedad de la caída de la testosterona. Síntomas como subir de peso abdominal, pérdida de motivación, disfunción eréctil, insomnio, pérdida del tono muscular, el robustecimiento o hinchazón excesiva de la cara (a menudo acompañado de una ligera feminización de los rasgos faciales), bajo estado de ánimo o el exceso de sensibilidad a las situaciones emocionales; se encuentran entre los muchos indicios de que el estradiol de un hombre puede ser demasiado alto. Las evidencias que arrojan las pruebas médicas están formulando que se puede asociar el exceso de estradiol con el agrandamiento de la próstata, así como posibles casos de cáncer testicular y de próstata.

Exactamente por qué el estradiol parece elevarse con cada década conforme avanza la vida, es algo incierto, pero actualmente los varones más jóvenes están mostrando signos de este problema cada vez con mayor frecuencia. La ginecomastia (desarrollo de los senos masculinos) ya no está reservada exclusivamente para los hombres de mediana edad, ahora a menudo esa tendencia se presenta en la adolescencia también. La ginecomastia a su vez, puede ir acompañada de una demora significativa en el cambio de voz en los pubertos, obesidad, síndrome metabólico, y retraso en el desarrollo sexual. Estos efectos pueden estar potencialmente vinculados con las hormonas añadidas a la ganadería y la alimentación, el agua contaminada por desechos industriales que ejercen efectos similares a los estrógenos, y los plaguicidas y herbicidas que se abren camino por toda la cadena alimenticia para llegar incluso hasta al agua para beber . Uno de mis mayores preocupaciones o recelos, es la somatotropina bovina que se ha agregado rutinariamente a nuestras vacas lecheras desde principios de los 90.

Hacer los análisis adecuados, es el primer paso hacia la solución de este problema. La prueba de saliva que es una manera muy sensible y específica para medir tanto la testosterona como el estradiol, mientras que proporciona, como ventaja adicional, la medición de la hormona suprarrenal clave; el cortisol. Esto es importante, porque se busca alcanzar los niveles de testosterona ideales en relación con el estradiol, una proporción de 10 a 1 como mínimo. Cuando los hombres llegan a niveles muy por debajo de esto, vemos que, muchos de los síntomas antes mencionados, tienden a surgir.

La “Predominación del estrógeno” es una frase acuñada por primera vez hace décadas por el fallecido Dr. John Lee y era anteriormente reservado a las mujeres. Ahora sabemos que se aplica a los hombres también. Nosotros afortunadamente tenemos a nuestra disposición, no sólo la capacidad de ajustar las fórmulas de la hormona en consecuencia, sino también el acceso a dos nutrientes moduladores de estrógenos conocidos como el DIM, que es un nutriente, extracto clave vegetal de la familia de los crucíferos y el Chrysin, que es un extracto de la planta Pasiflora . Ambos ayudan al cuerpo a eliminar el exceso de estrógenos, mientras que también ayudan a reducir la conversión de la testosterona en estrógeno (también conocido como aromatización) en el cuerpo.

El zinc, como tercer elemento, juega un excelente papel en este plan. Hemos encontrado un magnífico producto llamado Próstata Supremo (“Supreme prostate”), que satisface muchas de las necesidades nutrimentales, y se complementa maravillosamente con el protocolo de hormonas bio-idénticas en nuestros pacientes.

Este enfoque de rápido desarrollo en la optimización en la salud de los varones, ayuda a explicar por qué tantos hombres pueden sentirse “mal” a pesar de tener niveles “normales” de testosterona. A menos de que se amplíe esta visión y se use un tratamiento holístico que se aplique de la forma correcta, se lograrán beneficios limitados.

Saludos cordiales

Carlos Santo MS. NMD.

 

Nota del editor:

El doctor Carlos Santo es el Director Médico en Prana Wellness LLC .

Dr. Carlos Santo, médico licenciado, naturópata y acupunturista, es graduado tanto en la Universidad del Sudoeste en medicina naturopática, como en el Instituto de Phoenix de Medicina herbaria y Acupuntura. También posee un Máster en Fisiología del Ejercicio en la Universidad de Purdue y una Licenciatura en Biología por la Universidad de Manhattan. El Dr. Santo es un maestro certificado de Yoga y enseña una variedad de estilos de yoga y acondicionamiento físico en el Health Club Gainey Village en Scottsdale, AZ.

Dr. Santo es un miembro activo de su comunidad, tanto como conferenciante y profesor de dinámica, como instructor en un gimnasio y entusiasta de las artes marciales.

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